Cambios concretos

¿Qué logramos?

Compartimos los logros principales de nuestros clientes:

Incremento de la productividad: en áreas de Tecnología, Administración, Ventas, Marketing, Atención al cliente, Call Center, RRHH y Producción.

Implementación de metodologías ágiles: tales como Kanban, Scrum, Retrospectivas.

Mayor tiempo disponible: gracias a incorporar buenas prácticas de organización personal, tales como GTD y ZTD.

Desarrollo profesional: en Gestión de proyectos, Comunicación, Trabajo en Equipo, Manejo de situaciones difíciles, Valores humanos, Creatividad e Innovación, Manejo del dinero y otros recursos, Inteligencia emocional, Habilidades blandas (“soft skills”).

Resolución de conflictos: con clientes difíciles y con diferentes personas/equipos/áreas internas.

Disminución del estrés: en emprendedores/líderes/gerentes y equipos de trabajo, y aumento de la capacidad para disfrutar de los logros, con salud física, plenitud emocional y paz mental.

Incremento de la capacidad expresiva: en auditorios, filmaciones, radio, concursos, elevetor pitch.

Gestión del cambio: superación de límites de crecimiento, desbloqueo creativo, activación de la innovación, conexión con la necesidad de auto-realización, liderazgo y compromiso de nuevas generaciones.

 

¿Con quiénes?

Para lograr cambios concretos, es fundamental el rol activo del cliente. Como en la gastronomía, por más atractivos que se presenten los platos, la clave estará en el comensal que elije disfrutar la experiencia y apropiarse del alimento. Así también en la consultoría y las capacitaciones, sólo se beneficiarán quienes elijan aprender y transformar su realidad. Desde nuestra experiencia, hemos identificado las siguientes pre-condiciones para implementar nuestras propuestas:

Líderes de cambio: con la mente abierta para las nuevas ideas y convencidos que vale la pena invertir tiempo y dinero en el desarrollo de las personas. Es decir, evitamos trabajar con líderes desentendidos de los procesos humanos, ya que ellos serán constantemente en el límite del desarrollo para sus colaboradores, o cuando sus colaboradores los superen en madurez se irán a otras empresas o formarán las propias, dificultando esto el crecimiento de la empresa que nos convoca.

Equipos de trabajo motivados: dispuestos a mejorar como profesionales y como personas. Toda organización cuenta con un porcentaje de empleados apáticos y ellos no son un obstáculo para el avance de los programas, pero si la desmotivación está asentada en la cultura requiere un trabajo intensivo con agentes de cambio dedicados full-time para que los cambios puedan concretarse.

Pensamiento lógico/práctico: profesionales que hacen lo que saben que los benefician, que están dispuestos a mejorar la gestión de los proyectos y las propuestas de valor. Cuando las personas quedan enmarañadas en relatos dramáticos o están bloqueados en su accionar, sugerimos un trabajo previo a nivel individual.

Valores Humanos: personas que valoran las personas, por sensibilidad humana y por practicidad (saben que si cada persona madura, la empresa crece). Buscan mejorar como seres humanos, desarrollando honestidad, sencillez, confianza, creatividad, trabajo en equipo, aprendizaje constante.