Training from the back of the room – Recordatorios

Ingrid Astiz Creatividad e innovación, Desarrollo de equipos, Dinámicas y ejercicios, Enseñar y aprender, Herramientas Leave a Comment

Si no conocés “Training from the back of the room!” (“Enseñar desde atrás del salón”), leer antes aquí.

Recordatorios

  • Empezar y terminar con la energía alta (Etapas “Conexión” y “Conclusión”). Como en un buen cuento: la primer frase y la última logran un gran impacto.
  • Empezar con actividades de bajo riesgo y pasar luego a actividades de mayor riesgo. Es decir, en la etapa “Conexión” ayudar a que todos se sientan cómodos y tranquilos, despertando emociones positivas  (ej. evitar que tengan que pasar al frente a hablar ante un gran grupo de desconocidos o hacer un ejercicio donde se puedan equivocar). Mientras más seguros nos sentimos, más se activa la corteza cerebral que abre las posibilidades del aprendizaje. Al revés, cuando nos sentimos bajo amenaza, el más despierto es nuestro cerebro reptil que tiene que ver con la supervivencia, con las reacciones automáticas. Con miedo puede ser que repitamos con eficiencia una lección, pero es poco probable que aprendamos algo nuevo y valioso. No suponer que porque las personas se conocen del trabajo, se sienten seguras entre ellas, quizás sea el contrario. Ayudar a que entren en confianza, y luego en la etapa “Concreción”, se pueden hacer actividades donde se ponga a prueba lo aprendido (ej. role-play o dinámicas donde tengan que resolver un desafío).
  • Tener claro el final desde el principio. Tener un rumbo claro: el objetivo, los resultados esperados del entrenamiento, los comportamientos observables que se espera adquieran los participantes, las necesidades que se buscan satisfacer. En base a eso: organizar el resto.
  • Enseñar sólo el need-to-know. Ser claro y directo, ofrecer primero el conocimiento contundente, el que están necesitando aprender. Dejar el nice-to-know para la charla de café o, para quienes les interese, pasar links y/o bibliografía. Menos tiempo ofreciendo know-about y más dedicación a que adquieran know-how.   
  • Diseñar sin preocuparte por el orden. Teniendo el objetivo claro, pensar las actividades y conceptos que podrían ayudar a los participantes a lograr el objetivo. Cada uno encontrará su forma de jugar con las piezas. Hasta tenerlas seleccionadas y ver cómo combinar unas con otras, cómo pueden entrar en flujo.
  • Brindar el entrenamiento en forma ordenada. Las 4C son una guía de organización para que el aprendizaje ocurra.
  • Dejar que los participantes lideren actividades y enseñen. Eso los ayuda a aprender y además, cuando se crea un ambiente de colaboración, donde todos aprenden y enseñan, ocurren “momentos mágicos”, hay más “Eureka”.
  • Si esto no funciona, cambialo! : ) Ser flexible y estar listo para cambiar el plan si vemos que no está funcionando.
  • Quedarse al costado y dejar que ellos aprendan. El rol del facilitador es crear las oportunidades para que los participantes se involucren activamente. Luego, mientras ellos más protagonistas son, más aprenden.
Fuente: Las ideas de los recordatorios están tomadas de “Training from the back of the room!” de Sharon Bowman, y aquí están expresadas de una forma libre, según mi propio entendimiento.

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