Confianza

Ingrid Astiz Coaching expresivo, Comunicación creativa, Conciencia emocional, Desarrollo de equipos, Dinámicas y ejercicios, Experiencias, Herramientas, Liderazgo, Los preferidos, Motivación, Resolución de conflictos, Valores humanos Leave a Comment

La confianza es una creencia en que una persona o grupo será capaz y deseará actuar de determinada manera, construida en base a:

  1. ¿Cuán tolerante al riesgo soy?
  2. ¿Cuán fácil acepto las situaciones y me adapto?
  3. ¿Cuánto poder tengo para cambiar las circunstancias?
  4. ¿Cuánta seguridad nos ofrece el contexto?
  5. ¿Cuántas semejanzas entre nosotros descubrimos?
  6. ¿Cuán alineados están nuestros objetivos?
  7. ¿Cuánta predisposición benévola encuentro en el otro?
  8. ¿Cuán capaz considero al otro?
  9. ¿Cuán cumplidor de compromisos considero al otro?
  10. ¿Cuán buena y sincera es nuestra comunicación?

Mientras más alto sea el grado, mayor es la confianza que sentimos hacia el otro en determinadas circunstancias. Y sobre cada punto, hay formas de trabajar en uno mismo y con el otro, para que el grado se incremente y el vínculo de confianza se fortalezca.

Actividad práctica
En un grupo cada complete el  formulario, pensando en alguien que “confien poco” y marcando en una cruz un puntaje del 1 al 10: 1 es no confío nada, 10 confío plenamente.

Una vez respondido,

  • Conversar sobre las diferencias entre los factores propios (los primeros 3) y los factores que tienen que ver con el otro y la situación actual (los siguiente 7). 
  • Pensar juntos formas de subir/cambiar los factores que están más bajos.
  • Quien quiera, puede expresar en voz alta: qué puedo hacer para subir mi  nivel de confianza en otra persona? cómo me propongo ayudar a un otro a que confíe más en mí? 
  • Reflexionar sobre el proceso de construcción de confianza. Es algo estático o dinámico? Es algo que depende de mí o es algo que depende de las circunstancias? 

Algunos ejemplos de accionables vinculados a cada factor:
– 1. Mi nivel de tolerancia. Puede tener que ver con la personalidad o puede ser algo que vaya cambiando según las vivencias. Mientras más estrés y carga emocional tenga, más experiencias negativas pasadas que no haya podido procesar, menor tolerancia. Mientras más actividades para relajarme y para aprender de la experiencia haga, seguramente subirá mi nivel de tolerancia.
– 2. Mi nivel de aceptación y adaptación. Mientras más fe tenga, este será mayor. O también si no cambia, simplemente acepto que me lleva tiempo el proceso de aceptación y adaptación, y ante un cambio puedo explicárselo a los demás de mi equipo.
– 3. Mi nivel de poder. Acá la personalidad víctima suele creer que no tiene poder. El líder en general responde con valores muy altos. Acá puedo revisar cuán real es que no tengo poder en determinadas circunstancias y cuánto tiene que ver con creencias adquiridas sobre mi falta de poder.
– 4. Seguridad del contexto. No es lo mismo un lugar donde corro riesgo de accidente o están despidiendo personas, a una empresa estable. Acá se puede trabajar sobre ofrecer un contexto de mayor seguridad, o aceptar las condiciones de ese trabajo en particular y trabajar para subir los demás factores.
– 5. Semejanzas. En general cuando se perciben muchas diferencias es que no estamos conociendo al otro, o estamos poniendo mucho foco en las diferencias. Mientras más nos conocemos, solemos encontrar más puntos en común. Y mientras más me relaciono con el otro desde el punto de vista humano, más parecidos encuentro.
– 6. Objetivos alineados. Importantísimo! Chequearlo de entrada, no suponer que buscamos lo mismo sino expresar cada uno qué lo motiva, qué busca, qué espera.
– 7. Predisposición benévola. Ojo con los manipuladores y con las personas que están atrapadas en emociones negativas. No se trata de etiquetar al otro de “malo”, simplemente de cuidarse de no ser uno el tacho de basura de la frustración del otro. Al mismo tiempo, no basta con estar convencido que el otro es “bueno” para confiar en él. Si hay otro factor que está flojo, es mejor tomarlo en consideración.
– 8. Capacidad. Si está bajo, se puede entrenar a esa persona? Le interesa mejorar su nivel de competencia práctica en el área que estamos analizando.
– 9. Cumplimiento de compromisos. Si falta el cumplimiento, poder expresarlo abiertamente y dar nuevas oportunidades de bajo riesgo, hasta que se note un cambio.
– 10. Comunicación. Hay personas que dicen “no hablo con X porque no confio en él”… y acá hay un círculo vicioso. Para salir se puede buscar -de a poco- lograr una buena comunicación y así ir descubriendo qué tal van los demás factores, de esa forma podré avanzar en el proceso de construcción de confianza.

Fuente: La idea y los factores están tomadas del artículo “La decisión de confiar” de Robert F. Hurley, y aquí está expresada de forma libre, según mi propio entendimiento y experiencia usando este cuadro como herramienta.

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