22 Formas de Controlar y No Vivir

Milena Natalia MeoConciencia emocional, Valores humanosLeave a Comment

Si controlo una cosa no la vivo por cómo es al 100% y mato la realidad. Si controlo una cosa la limito y reprimo toda la gama de oportunidades que la existencia me ofrece, niego la vivencia y por lo tanto la vida misma.

Observándome pude llegar a reconocer 22 maneras diferentes en que, con matices distintos, logro controlar:
          Si tengo una CERTEZA acerca de cómo voy a hacer algo, que diré o como se desarrollará una cosa, la estoy controlando. La certeza me lleva solo en una dirección. La duda, el “no sé, voy y veo que pasa” me deja abiertas todas las posibilidades.

          Si PROYECTO, no estoy en el aquí-ahora y controlo. Y si no estoy aquí toda (con el cuerpo, las emociones y la mente), no estoy en ningún lado, y no existo. La vía del no-control es el momento presente. Cuando suelto el control estoy en la realidad.

          Si pongo LIMITES o tengo EXPECTATIVAS, limito la realidad, la influencio, y no le permito expresarse con toda su potencialidad.

          Si doy por DESCONTADA una cosa, la controlo y obvio la limito y no la vivo. Nunca sé cómo será una cosa. Ni siquiera sé que sucederá en los próximos 5 minutos, y tampoco en los próximos 2 segundos de mi vida.

          Cada vez que me ESFUERZO por hacer algo, lo estoy controlando y no estoy en el flujo espontaneo de las cosas. Si RESISTO, controlo. Si INTERFIERO, controlo.  Si me OPONGO, voy contra y no a favor del flujo de las cosas. En la vida como en las artes marciales, hay que soltar para vencer, tengo que adaptar mi posición a la posición del otro para no lastimarme. Si soy RIGIDO (a todos los niveles), estoy controlando. Todo lo que es rígido se rompe. Todo lo que es rígido es siempre igual, predecible y manipulable. Y si soy predecible, ¡un lobo me come! Para salvarme tengo que ser flexible, adaptable, impredecible,  usando todos los talentos que tengo.

          Si me RESIGNO, no vivo una cosa. Si la acepto, la vivo y veo que pasa. La frase “hágase tu voluntad”, en la cultura árabe “Inshallah” tienen ese matiz de aceptación-confianza sin control. Si NO CONFIO, controlo.

          Cada vez que me EMPECINO, controlo porque no veo nada más y sobretodo no veo la realidad con todas sus alternativas para experimentar o no veo otro camino que de otra forma podría llevarme ahí donde deseo ir.

          Cada vez que tengo una OPINION, un JUICIO, una CRÍTICA, un PREJUICIO, estoy controlando. Me pierdo la realidad de una situación o de una persona, no la veo por lo que es y por lo tanto no la vivo.

          Las CREENCIAS y las IMAGENES controlan. Si estoy en las creencias y no en mis necesidades, no estoy en mí y no estoy acá. Si estoy en las imágenes, saboteo las experiencias porque no corresponden al patrón que imaginé.

          Las CONJECTURAS y los SUPUESTOS, controlan. La vida me puede sorprender, solo si yo se lo permito.

          La DIFICULTAD EN DELEGAR en el trabajo o en cualquier otro sector expresa mi dificultad en soltar el control.

          El MIEDO, controla. Cuantos ejemplos en la historia de poder obtenido a través del miedo. Pensemos al miedo de perder una cosa que me impide vivirla. Por miedo nos frenamos, nos escondemos, nos castramos, nos justificamos etc. Pensemos al miedo de la muerte donde el miedo de perder el control es máximo (no sabemos ni cuando sucederá ni como será ni que sentiremos ni que pasará después). Según la psicología comportamental, un miedo no resiste a la acción (cuando estamos en la acción desaparece el miedo), la acción es movimiento, y la e-moción es acción. Por lo cual el miedo no resiste a la emoción.
¿Cuando vivimos momentos de no control?
De niños, cuando dormimos, cuando estamos enamorados, cuando estamos en las emociones.  El camino del no control es la emoción, es el camino del corazón. No puedo estar emocionado con la mente, precisamente porque controla. El control mata las emociones; mientras que lo inesperado, la sorpresa, la incertidumbre la aumentan.
Cuando estoy emocionado estoy en el aquí y ahora, al 100% en la realidad, al 100% vivo.

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